martes, 5 de junio de 2007

Sade - King of sorrow -

Me despierto, hace buen día. Enciendo el ordenador, leo las portadas de los periódicos y todo se nubla. Ya están de nuevo aquí, si es que alguna vez se habían ido. ETA ha roto el alto al fuego. Ya está aquí de nuevo el rey del dolor con la misma canción de siempre. Me acabo de despertar pero ya estoy cansado de nuevo, no me apetece escribir. Sólo comentaré una cosa que leí en una entrevista al famoso escritor vasco Bernardo Atxaga hace ya años. Decía que el término País Vasco no le convencía, que Ciudad Vasca sería mucho más apropiado. Lo argumentaba diciendo que las ciudades son de todos los que habitan en ellas, son construídas tanto por los que llevan generaciones viviendo allí como por los que acaban de llegar de otros continentes.

Pues eso, hay un partido de izquierdas que divide la población vasca en habitantes de primera y de segunda clase. ¿Qué clase de partido de izquierdas es ese?

3 comentarios:

Dani California dijo...

Buenas, soy Alberto aka Dani California. Decirte que tu blog nos da mil vueltas, pero como sabes acabamos de comenzar, aunque no nos podemos quejar de momento. Quería proponerte un pacto de no agresión, es decir, incluir enlaces al blog del otro en el nuestro. Creo que ambos podemos salir beneficiados. Contéstame en The California Sound's Blog.

Everlong dijo...

Te estás expandiendo Xabi!!! Como te quieren eh? You´re welcome!! Pa

Anónimo dijo...

Borja Olazabal Toro:
Te doy mi nombre y mi apellido porque no me importa saber lo que piensan. Mira que tu y yo pensamos diferentes en muchos aspectos, que no llego a entender algunos de tus posicionamientos (sobre todo cuando hablamos e futbol jeje) pero aun así, VAMOS EN EL MISMO BARCO. Lo mejor de todo es que la mayoría vamos en él, y los que no quieren entrar se acabarán ahogando.
Lo peor; que cuando se les ha dejado volver a participar con los demás han vuelto a romper las reglas del juego...
Se les ha dado la mano y nos han cogido el brazo. De esto tenemos que aprender una cosa. La próxima vez, hasta que no nos digan que van a jugar limpio, no les podemos hacer ni el ademán para que se unan a nosotros.